domingo, 22 de abril de 2012

Héroes argentinos 8: Reinaldo Gorno, otra proeza en maratón


La Argentina había disfrutado de dos victorias en el atletismo olímpico, ambas en la misma prueba (maratón). Y curiosamente, ambas en una misma fecha: 7 de agosto. La primera llegó con Juan Carlos Zabala ("El Ñandú Criollo") en los Juegos de Los Angeles, en 1932. 
Y la segunda, dieciseis años después con Delfo Cabrera.Reinaldo Gorno, otra proeza en maratón
La gran jerarquía de los maratonistas argentinos habría de prolongarse 
a los Juegos siguientes, cuando el correntino Reynaldo Berto Gorno logró la 
medalla de plata en Helsinki, escoltando al fenómeno checo Emil Zatopek, conocido como 
"La locomotora humana".Gorno, descendiente de italianos, era uno de los 
once hermanos de una familia del interior correntino.
Nació el 18 de junio de 1918 en Yapeyú, la tierra del Libertador General  San Martín. 
Pasó de adolescente por Entre Ríos antes de llegar a la ciudad de Buenos Aires, 
donde trabajó toda su vida y, simultáneamente, desplegó sus virtudes de corredor.  
Fue uno de los más destacados fondistas argentinos de la década del 40, 
con títulos nacionales  y sudamericanos; pero era un tiempo dominado por otros, 
de una generaciónque había arrancado con Raúl Ibarra para terminar con la
corona olímpica de Delfo Cabrera. Gorno hizo su debut en los 42.195 metros
al obtener la medalla 
de plata en los primeros Juegos Panamericanos, en Buenos Aires, sobre un circuito
trazado sobre la avenida
General Paz. Allí, en 1951, había escoltado a Delfo Cabrera, quien era un verdadero
 ídolo popular por su consagración en Londres. En marzo de 1952, durante el 
Campeonato Sudamericano de Buenos Aires, Cabrera volvió a dominar el gran fondo 
(en este caso, un medio maratón) delante de Gorno. Y ambos fueron seleccionados
 para representar a la Argentina en los  Juegos Olímpicos de Helsinki. 
El héroe de dichos Juegos fue el citado Zatopek, uno de los atletas más grandes de la 
historia. 
Después de ganar los 5.000 y 10 mil metros, el checo emprendía un intento que nadie 
(ni antes ni después) pudo conseguir en los Juegos: sumar el oro en el maratón para 
el gran triplete del fondo.Zatopek lo consiguió, después de ir junto a los líderes hasta
la mitad de la prueba. Dicen que allí se acercó al británico Peters, uno de los favoritos,
 y le susurró: "¿no vamos demasiado lentos?" Se alejó hacia el triunfo, nadie pudo 
seguirlo. Gorno, con un planteo muy inteligente de carrera, fue remontando en el
 segundo tramo,  en un bello circuito rodeado por los bosques y lagos de la 
capital finesa. Zatopek cruzó la meta en 2 horas, 23 minutos y 4 segundos,  
mientras Gorno logró la medalla de plata con su mejor marca personal hasta ese 
momento: 2 horas, 25 minutos y 35 segundos. El bronce fue para el sueco 
Gustaf Jansson con 2h26m07s. Delfo Cabrera, pese a sufrir una lesión 
en la etapa preparatoria, compitió en alto nivel y consiguió su mejor marca 
personal para ocupar el sexto puesto: 2h26m43s. Las imágenes de aquellos 
tramos finales, con las llegadas de Zatopek y Gorno principalmente, pueden 
observarse ahora por YouTube. Esa actuación convirtió a Gorno en uno 
de los mejores especialistas del mundo y fue invitado a las grandes carreras de 
la época. Su coach Alejandro Stirling -el mismo que había conducido a Zabalita 
hasta el triunfo olímpico en 1932- guió los pasos de Gorno 
(y también del todavía muy joven Osvaldo Suárez) en esas campañas 
internacionales. Radicados en Austria, Gorno ganó el maratón Dornbirn de Viena 
(1953), en una jornada muy fría y ventosa, en la que marcó 2h33m08s. 
Al año siguiente produjo otra actuación espectacular a dominar el maratón 
organizado por el diario Ashai Shimbun en Nakamura (Japón) donde su 
registro fue de 2h24m55s, récord sudamericano. Era la primera vez que 
dicho maratón estaba abierto a participantes extranjeros y se convertiría -
trasladado a Fukuoka- en uno de los más relevantes del mundo: su lista de
 ganadores incluye a recordistas mundiales como Derek Clayton y Robert De Castella,
 y al último campeón  olímpico Sammy Wanjiiru...En el verano siguiente, 
Gorno obtuvo el maratón de Enschede (Holanda) con 2h26m33s, 
aventajando por un segundo a su compañero de entrenamientos, Osvaldo Suárez,
 quien debutaba en la distancia. También ese año Gorno quedó cuarto en el 
maratón de Boston con 2h20m58s (sobre una distancia inferior a la reglamentaria).
Pero fue el año de su despedida de la actividad atlética. Luego, dedicado a distintos 
trabajos, sobre todo en el sector de plomería, también asesoró, aconsejó y entrenó a 
fondistas de las generaciones siguientes. 
A comienzos de la década del 80, por una gestión de la firma Adidas,  
Emil Zatopek visitó el país y se produjo el emotivo reencuentro con Gorno. Este,
 a principios de los 90, trabajaba como instructor deportivo en el Polideportivo de  
Quilmes, que hoy lleva su nombre. En un episodio de inseguridad -
un grupo de delincuentes asaltó ese complejo- un tiro que le pegó a Gorno y,
 después de dos semanas internados, éste falleció en el Policlínico de Hurlingham. 
Fue el 10 d eabril de 1994.Quedaba el recuerdo del bravo correntino, 
de uno de nuestros más grandes corredores, el que heredó directamente 
la gloria de Zabala y Cabrera hasta el podio del maratón olímpico.


FUENTE:larazon.com.ar

No hay comentarios.: